Desigualdad de género: Mujeres garífunas, viviendo en lo posible

Tegucigalpa Honduras.- 17 de abril de 2017.- Desde la niñez SJ Pérez debió llevar su vida al filo de lo imposible, primero no contaba para su padre, éste se fue y le dio la espalda a su madre al quedar embarazada. Luego fue criada por su abuela materna quien murió a sus 11 años.
Desde ahí empieza el calvario que comparten miles de mujeres garífunas, discriminadas desde la casa hasta la oficina pública, por supuesto en el colegio y en el trabajo. Cuando nace una niña garífuna es casi seguro que a temprana edad quedará embarazada y abandonada, debe salir a las calles a enfrentar la vida.
Probablemente no llegué a la Universidad y no conseguirá un buen trabajo. Sufrirá violencia de género. Los dientes más feroces de la desigualdad muerde a las mujeres garífunas, las hiere de por vida.
Al indagar  sobre este tema hay un consenso en que “ser mujer negra/garífuna en Honduras es un gran contrapeso. Poco a poco vamos saliendo, pero los progresos son muy lentos, son muchas las que pasan de la niñez a la adultez, sin contar con las oportunidades que tienen las otras”, sostiene Magda Dolmo, Maestra de Educación Primaria y por ello conocedora de la situación de muchas niñas garífunas.
“Existe una triple discriminación, por ser negras, por ser mujeres y por ser pobres.. y una cuarta, las mujeres garífuna mayormente son rurales y ese es otro elemento a tomar en cuenta, desde ahí vive la vida imposible”, señala.
Kenia Ramírez, directiva de la Organización ODECO, remarca otro hecho ampliamente conversado entre ellas “cuando los hombres garífunas tienen relativo éxito buscan esposas fuera de su comunidad”.

migración irregular garífuna. En México rumbo a los Estados Unidos
En esta foto extraída del Facebook de la radioemisora Sugua se ve la cantidad de mujeres que hay en un contenedor movido por un tren, cruzan México en un viaje irregular a los Estados Unidos.

Garífunas
Los garífunas son un sector de la población de Honduras, descendientes de africanos que sufren discriminación, pero en el caso de la mujer es peor, por su condición de tal.
“A las mujeres de aquí, socialmente el machismo nos tiene en el limbo, pero es peor contra nosotras las mujeres garífunas”, sostiene por su parte Johana Ordoñez, con triple maestría  y que conoce muy bien el buscar una buena oportunidad de trabajo sin encontrar buenos resultados.
De regreso a la historia que da pie a esta nota, a sus 7 años SJ, andaba vendiendo panes para ayudar a su abuela en el mantenimiento del hogar. En ese momento estuvo a punto de ser violada por un hombre que la conminó a entrar a su  casa. Por fortuna su prima, un año mayor dio con ella y logró ver cuando el sátiro ya le tocaba las piernas.
También ella vio cómo su abuela, a quien recuerda como mujer sumisa y obediente, era abusada por su abuelo, un hombre que la golpeaba incluso con objetos.
Agachar la cabeza
Es de sobra conocido que desde niñas las mujeres Garífunas son preparadas para las labores de la casa. Mientras los niños ven la televisión o hacen deporte, ellas trabajan en las labores de la casa.
Increíblemente esa forma de crianza es aprobada, se piensa que el varón debe gozar de libertad, mientras las niñas son sometidas a un control que a la larga termina afectándoles. “Por ejemplo, muchas llegamos del colegio a cocinar, mientras el varón viene a comer”, dice SJ.
Agrega que “Las mujeres hacemos los trabajos menos remunerados, las que venden pan, casabe, las que planchan o lavan ropa”. “Normalmente al hombre se le programa para llegar lejos, necesitamos un cambio, un nuevo paradigma”, dice Mildred Tejada una activista hondureña por los derechos de la mujer.
Esta situación de desigualdad también afecta en la formación académica de la mujer,  en un sistema educativo que además de malo, llega tarde, ellas van en desventaja. Algunas llegan a la Universidad y logran graduarse, pero les espera otra dura lucha; conseguir empleo.
Cuando crecen ya tienen una maestría en andar objetos en la cabeza, un hombre no lo puede hacer.
Las mujeres negras/garífunas deben enfrentarse a lo indecible, viven en una desigualdad extrema. Son triplemente discriminadas por ser negras, pobres y mujeres.

Por eso y más, la feminización es una de las características de la migración garífuna, se están marchando a razón de 60 por ciento por 40 de los hombres, según investigación propia con líderes comunales.
Además, mediante monitoreo de periódicos y otras fuentes, pudimos encontrar que 7 mujeres garífunas han muerto a manos de sus parejas. Mientras que el año anterior murieron al menos 4 en la experiencia migrante.
La desigualdad es una de las razones que explican la situación del país. Si se invirtiera en la mujer, ella invertiría en sus hijos y fuera otra la situación. Produciría riqueza, mejoraría su nivel de vida. La mujer tiene la característica de que invierte su dinero en cosas importantes, eso ayudaría a Honduras.

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