La cara sucia del turismo ¿Cómo proteger a las comunidades garífunas?

La cara sucia del turismo. Aunque aparentemente el turismo es una buena noticia, no debe quedar excluido del debate sus efectos negativos y especialmente, cómo debe protegerse la comunidad garífuna ante el mal turista, o ante los efectos adversos del turismo.

Tegucigalpa, Honduras 1 de noviembre de 2020.- El Congreso Nacional de Honduras pospuso para inicios de noviembre el feriado morazánico con lo que se espera el desplazamiento, con fines turísticos, de un millón de hondureños, según estimaciones de empresario turísticos.

El feriado morazánico resulta de juntar 3 tradicionales días libres del mes de octubre; el 3, 12 y 21.  Primero este feriado se celebraba cada uno en su día, luego los juntaron para impulsar el turismo.

Lo pusieron los primeros días de octubre, pero como llovía, lo pasaron a finales de ese mes. Ahora, en este 2020, por la pandemia, no se pudo y lo pasaron a noviembre.

La empresa privada presionó para que fuera pospuesto para la primera semana de noviembre y el Congreso Nacional le siguió la corriente.

Uno de los expertos que habló del beneficio de pasar el feriadon a noviembre fue el titular de la Cámara Nacional de Turismo, Epaminondas Marinakys, según él, durante el feriado, se movilizarán un millón de turistas hondureños, lo que significará 10 mil millones de lempiras en circulación.

Para algunos sectores, la noticia no es del todo buena. Para la comunidad garífuna, por ejemplo, donde, desde hace mucho, se experimenta la cara sucia del turismo o, en otras palabras los efectos adversos del turismo.

En razón de lo anterior, una reflexión es importante para buscar la forma de cómo la comunidad garífuna debe protegerse, ante el mal turista o ante los adversos derivados de ese turismo.

El diagnóstico que nos pone a pensar

Las comunidades garífunas son pacificas, esto en veces resulta atractivo para los malos turistas, es decir, aquellas personas que vigilan a los niños y niñas. Los que van a las comunidades para estudiarlas y luego delinquir.

Pese a que no existen datos, hay sobradas experiencias de lo anterior. Y los riesgos la viven de manera especial las comunidades garífunas cercanas a las ciudades. Corozal y Sambo Creek por el lado de La Ceiba, Triunfo de la Cruz, San Juan y Tornabé en Tela, Travesía y Bajamar en el municipio de Puerto Cortés.

Son comunidades con dinámica muy diferente al resto y buena parte de eso, es por culpa de elementos exógenos que trae el turismo.

Garínagu de Honduras piden estrategia integral de seguridad para sus comunidades

En línea con lo anterior,  por ejemplo a las comunidades garífunas llegan personas que pagan facturas con dinero falsificado y unos que se aprovechan de la tranquilidad para consumir drogas.

Lo mejor sería que todo el turismo fuera bueno, pero no es así y las comunidades están obligadas a protegerse. Pudiera haber una serie de maneras de cómo protegerse.

Casualmente, el Portal de Web de Noticias WA-DANI, toma nota de una serie de crímenes en las comunidades y ha reclama que el Gobierno debe crear una estrategia de seguridad. Pero en el caso de que el gobierno no lo haga, los propios locales deben hacerse cargo.

Garínagu de Honduras piden estrategia integral de seguridad para sus comunidades

Pensar, por ejemplo, en las niñas que venden diferentes productos en la calle y que muchas veces, se enfrentan a clientes que son delincuentes disfrazados de turistas. ¿Qué debe hacer la comunidad ante una emergencia de esta naturaleza? ¿Cómo debe ser la comunicación? ¿Cómo deben actuar las vendedoras, sus compañeras y las autoridades de la comunidad?

El panóptico, lo hacemos todos

Hace más de dos siglos que el arquitecto Jeremy Bentham inventó el panóptico. El sociólogo francés Michael Foucault se refirió también al panóptico que es una torre en medio de una cárcel y mediante la cual, un carcelero tiene visión circular y puede ver todo lo que sucede.

Sin duda, un panóptico sería imposible en las comunidades, pero si todos los pobladores estamos sintonizados y  tenemos ojos vigilantes, podemos juntos ser el panóptico.

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La auto protección es exitosa en muchas partes, de hecho, es clave involucrar a la comunidad y darle el peso que le corresponde en su protección. Esto crea sentido comunitario, todos se cuidan entre todos, el problema de uno, es problema de todos.

Se fomenta la seguridad, no la inseguridad, la protección y no la desprotección, la colectividad, antes que la individualidad. La cara sucia del turismo tiene un alto costo para los garínagu.

Parece una innovación, pero no lo es, en realidad, nuestras comunidades funcionaron de esa manera. Cuando dejamos de hacerlo iniciaron los problemas. A los visitantes debe quedarles, claro que no pueden ir a hacer lo que se les ocurra a las comunidades garífunas.

Además, en muchas comunidades se conforman con grupos de vigilancia, pero depositar el peso de la seguridad local a un reducido grupo de personas que tampoco tienen la logística, resulta ineficiente. Es imperativo que la comunidad se implique a fondo y pensar en las mejores formas para mantenernos seguros sin incidentes.

¿Cómo auto protegernos en las comunidades?

  1. Despertar la noción de peligro en lo que denominamos la cara sucia del turismo,
  2. Implicar a la comunidad en la seguridad. Especialmente los adultos a tener un ojo vigilante,
  3. Hacer simulacros. Por ejemplo, qué hacer en el caso de un billete falso, si alguien intenta raptar una niña, ¿qué hacemos?
  4. Organizar a los negocios, instruirlos,
  5. Establecer números de emergencia,
  6. Entre las y los vendedores de pan, crearles pericia. A veces por la necesidad de vender actúan de manera ingenua y eso los hace vulnerable,
  7. Desarrollar campañas permanentes de los riesgos al que se enfrenta la comunidad, y
  8. Desarrollar colectas para instalar cámaras

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