Tegucigalpa, Honduras 25 diciembre de 2021.- La asunción de Xiomara Castro al poder es vista entre la población garífuna como un guiño del destino, algo que no ocurrió nunca con ningún ex mandatario.
En torno a ello, hay algunas explicaciones, hasta antropológicas, y es que la cultura garífuna es matrifocal.
En primer lugar, siendo ella una madre, una abuela, se espera que este estatus se refleje en sus órdenes.
Ella sería la Barauda, la esposa de Satuyé que le pidió que le diera sus pantalones si él no se hayaba en la valentía de defender los cultivos familiares frente a los abusadores.
Confirma El Heraldo que Xiomara Castro ya gestiona CICIH
Una madre, abuela vela por todos sus hijos, pero especialmente por los más débiles. Defiende a sus hijos pequeños de los mayores y les brinda especial atención.
A través de WA-DANI, Banco de Alimentos dona productos de higiene personal a garínagu
Desde luego, Honduras entera tiene gran expectativa con mamá y abuela Xiomara, habrá muchas presiones.
Por ello, la gran cuestión es, si beneficiará a los mismos y marginará a los mismos. ¿Olvidará a su «hijos» menores», a los «hijos» que no han crecido?
Los garínagu estarían contentos si la presidenta Xiomara Castro diera los siguientes resultados:













Y es que, conceder proyectos a ONG con el ánimo de acallar el protestantismo, no es lo que espera la comunidad garífuna.
Tampoco, unicamente, el enchambamiento de dirigentes para palear sus ansías personales o grupales.
La anterior está bien, pero sólo si viene apalancado con la solución de problemas estructurales, es decir que nos beneficie a todos. Una buena oportunidad para Honduras.

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