Pablo Diego una figura destacada de la historia de Corozal, por esta relevante labor

Pablo Diego por 34 años recibió las cartas que llegaban a Corozal. Se hizo tan importante que su nombre pesaba más que el del destinatario.

Nueva York 27 de septiembre de 2023.- “Recomendada a Pablo Diego, Almacen La Samaritana”. Este era el detallle que durante 34 años se leía en las cartas que llegaban a la Comunidad Garífuna de Corozal.

Don Pablo Diego era la referencia en los tiempos en que las comunicaciones eran muy difíciles.

Recibir las cartas era normal, en caso que fueras el cartero y recibías un salario, pero Don Pablo Diego no lo era. Tan solo fue el buen hijo de la comunidad que le ofrecía un servicio a su gente.

Este asunto tiene mucho que ver con los tiempos que eran, las limitaciones que había, cómo la comunidad solucionaba sus problemas y el amor de un joven que decidió no darle la espalda a su pueblo.

Cartas certificadas

Y es que, las remesas venían en sobres gordos, con los verdes dentro, documentos o cheques. Entre tanto, por aquellos días, el celular era el cassette, las personas grababan su voz para hacerse oír a miles de kilómetros.

Don Pablo Diego, un icono de Corozal con Edgardo Benedith presidente de la Copa Numada. Diego durante 32 años, era la referencia para las cartas que llegaban a Corozal, las que recibía y entregaba con amor a sus dueños.

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Hoy, el cassette desapareció, ya no se envían cartas por correo, pero la historia de Pablo Diego se registra como un icono en la historia de Corozal.

Hace mucho que WA-DANI Portal Web de Noticias quería entrevistarlo, algo que se concretó con intervención de su hija Yoly.

Nos reunimos con él, abrió las puertas de su hogar y nos convidó a una suculenta comida garífuna.

A sus 86 años don Pablo mantiene el placer de ayudar y servir. Con una educación y unos modales que no se enseñan en la Universidad.

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La pregunta obligada fue ¿Cómo nació la actividad que da pie a esta entrevista? y la respuesta es grandiosa fue de manera espontánea.

Un día llegó la primera carta, después otra y otra. Pasó la semana, el mes y siguieron llegando, vinieron los años y en total se convirtieron en 34. En el sobre decía: Recomendada a Pablo Diego, Almacen La Samaritana.

“Nadie me lo pidió”, dice. “Si fuera necesario lo volvería hacer, no me arrepiento, porque tenía que ayudar a mi pueblo. Esos que no ayudan a su gente, no se quieren ni ellos mismos”, son parte de las frases de Pablo Diego.

“Nadie me lo pidió”

Y, ¿Cómo llegó al Almacen La Samaritana? don Pablo trabajó en la bodega de ese importante almacen de La Ceiba. Fruto de ese trabajo construyó casa para su familia y para su mamá.

Inició temprano a trabajar, salió de casa a los 11 años a La Ceiba, estuvo en Tegucigalpa, Olanchito. Trabajó en el Muelle de La Ceiba, en la construcción de casas y otras actividades. Don Pablo es un verdadero titán que ama trabajar.

Entonces, con los dueños del Almacen La Samaritana, ya había trabajado en casa, decidieron incorporarlo a la tienda. Diego se desempeñó con transparencia y honestidad.

Labor social

Importante, su jefe miraba con buenos ojos la labor social que hacía y constantemente escuchaba “Ahí te andan buscando”.

“Por ayudar a mi gente no podía renunciar”, dice.

Era costumbre que, en lugar de hacer uso de de su hora para almorzar, Pablo Diego lo usaba para ir al correo a traer las cartas que le recomendaban.

Aunque, en términos prácticos se mire sencillo, recibir y entregar una carta, en realidad este acto movía la economía en Corozal.

Casi siempre, eran cartas CERTIFICADAS lo que implicaba una mayor garantía de protección por parte del correo.

Y eso, porque se mandaba dinero que, era para adquirir alimentos o atender una enfermedad.

De pronto, para el estudio de los hijos, compra de un solar o construir una casa, entonces Pablo Diego cumplía un papel realmente transcendental.

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