El martes anterior fui invitado a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) para hablar en una clase de Ciencias Políticas sobre la participación política de los pueblos indígenas y afrohondureños. No tengo fama de conferencista, ni de expositor magistral, ni siquiera soy experto en política, pero he seguido con atención el tema y en adición a  lo anterior, el año pasado me invitó el Departamento de Estado a los Estados Unidos para ver el manejo de ese tema,  así es que considere, modestia aparte, que habían dado con la persona correcta.

Es fabuloso que ahora la academia se interese en los pueblos indígenas y afrohondureños, algo en lo que sin duda ha contribuido la Secretaría de Pueblos Indígenas y Afrohondureños. Años atras esos temas eran “prohibidos” en la U, a nadie le interesaban. Hay una regresión a nuestros valores morales y un renovado interes, de algunos, en tratarnos de igual a igual. Los partidos políticos han abierto sus puertas en buena parte gracias al fenomeno Obama. 

Hasta hace poco la participación política de los pueblos indígenas y afrohondureños estaba limitada a los platos de comida que les daban en las concentraciones. Desde las aldeas se iban a la ciudad y solo por la animosidad del paseo votaban por tal o cual candidato. También se les daba aguardiente. O les
compraban la tarjeta de identidad por 20 lempiras. Luego de esta etapa, pasamos a otra: los más vivitos de la aldea lograban conseguir trabajos de baja escala, mientras los de abajo continuaban con sus platos de comida o guareadas.  

La evolucion continua y el siguiente paso es que  los indígenas y afrohondureños buscan ser electos a cargos públicos. Así por ejemplo un tiempo atras el garífuna Luis Velásquez se precandidató por el Partido Liberal. Años después Roy Guevara Arzú hizo lo mismo por el Partido Unificación Democrática y luego en las elecciones pasados aspiró a la presidencia, Bernard Martínez por el PINU. 

Lo que me ha interesado en ésta elección es la campaña conjunta que están llevando a cabo tres aspirantes garífunas a diputados de diferentes partidos: Bernard Martínez ( por el Partido PINU), Kenia Montero (Partido Democracia Cristiana) y Jerry Sabio (Partido Liberal). Hay un cintillo en la publicidad que dice “Gemelos de Honduras”, por lo que interpretó que quien empuja esta iniciativa es Israel Centeno.
Esta decisión histórica, es una maravilla de la política. De las tantas cosas que la política puede hacer. Es una estrategia de vanguardia para encantar al público. En lo personal me gusta mucho y la apoyo.
Los pueblos deben participar en política y aupar a los suyos. Nadie, por más conocimiento que tenga interpretará los anhelos de su pueblo que los propios hijos del pueblo. Los temas que le duelen a los garífunas estos tres personajes sabrán plantearlos como ningún otro de los que normalmente suele ir a pedir el voto a nuestras casas.

Los tres podrían tener un desenvolvimiento heroico a favor de los suyos. Por cualquier cosa, aclaro que si bien conozco a Bernard, con él no me une ningún trato, con Kenia Montero hemos cruzado algunos mensajes en FB, personalmente no la conozco y del tercero en lista, sólo sé que es médico, hijo del prominente Ambrosio Sabio y hermano de Felix, también aspirante a diputado, pero por el departamento de Francisco Morazán en el Partido Libre. 

Pido el voto para ellos cuatro y todo los otros que aún no me doy cuenta. Creo que es nuestra obligación favorecerlos. Debemos apostar por ellos, aunque después no hagan nada. La explicación de esta rara invitación es que con ellos en el Congreso Nacional (CN) se producirá un aprendizaje automático que capitalizarán nuestros futuros representantes. De tal manera que el señor Martínez, la señorita Montero y el señor Sabio deben haber aprendido de lo que hicieron y no hicieron Aurelio Martínez, Dayana Martínez y Rubén García en el periodo anterior y ahora en este, Perla Simons.

Además, la configuración del poder en el CN provoca que la mayoría de los diputados no hagan nada, no porque no quieran. Si no porque el CN es un poder oculto que maneja como títeres a quienes están ahí sentados. Aún así hay que votar, el efecto con suerte lo veremos  con ellos o después. Debemos votar, el voto es un poder y tenemos que ejercer ese poder. Si no votamos alguien lo hará por nosotros. Si no votamos no participamos en el reparto de la cosa pública, nadie nos dará una Embajada, no saldremos en el presupuesto general de la república. Nadie solucionará nuestros problemas. Debemos participar y votar.  Y soñar algún día con un partido político, imitando a Evo Morales. Exitos a estos tres compatriotas.